De la ira a la serenidad. Conquistando la primera virtud
Lourdes Tomás
Cierta vez, una mujer se acercó a Gandhi y le pidió que le dijera a su hijo, que tenía exceso de peso, que dejara de comer azúcar. “Señora”, contestó, “vuelva dentro de tres semanas”. Sorprendida por la petición, la mujer volvió, no obstante, con su hijo al cabo de tres semanas. Gandhi miró al muchacho y le dijo: ”Deja de comer azúcar”. Cuando el muchacho salió de la habitación, la madre se volvió a Gandhi y le preguntó por que no le había dicho esto mismo tres semanas antes. Gandhi le contestó. “Señora, hace tres semanas yo mismo ...
hace 3 setmanes